¡¡¡INDEPENDENCIA EFÍMERA!!!… JOSÉ NÚÑEZ DE CÁCERES FUE "PADRE DE LA PATRIA" POR TAN SOLO DOS MESES Y OCHO DÍAS
Por Federico Cabrera
“Independencia Efímera” es el término que han acuñado los historiadores para referirse al breve período de nuestra historia nacional comprendido entre el 1 de diciembre de 1821 y el 9 de febrero de 1822.
La primera fecha (1 de diciembre de 1821), es el día exacto en que José Núñez de Cáceres proclamó la independencia de la entonces colonia española de Santo Domingo y creó un país “soberano” al que le puso el extraño nombre de “Estado Independiente de Haití Español”.
La otra fecha (9 de febrero de 1822) corresponde al día exacto en que el entonces presidente vitalicio de Haití, general Jean Pierre Boyer, recibió de manos del propio Núñez de Cáceres la llave de la ciudad de Santo Domingo y con ella el control del territorio del “país” que éste había creado hacía tan solo dos meses y ocho días.
Se trata del segundo intento de independencia de la antigua colonia española, luego que fracasara el movimiento que lideró Ciriaco Ramírez entre 1807 y 1809, el cual fue aplastado por los hateros del Cibao y el Este, encabezados por Juan Sánchez Ramírez.
Con la proclamación hecha por Núñez de Cáceres, terminó el período de nuestra historia nacional que se conoce con el nombre de “España Boba”, el cual había iniciado en 1809, precisamente cuando Sánchez Ramírez reincorporó nuestro territorio al reino español.
COYUNTURA EN QUE ACTUÓ NÚÑEZ DE CÁCERES
Núñez de Cáceres hizo la proclamación de independencia en un momento en que España parecía no estar muy interesada en su colonia de Santo Domingo.
Al respecto, cabe destacar que el descuido de España se debió a que en ese momento se encontraba en guerra civil, además de que varias de sus colonias en América estaban enfrascadas en luchas independentistas. Debido a la situación de aguda crisis económica que primaba en España, se produjo un gran descontento en Santo Domingo, coyuntura que fue aprovechada por Núñez de Cáceres para promover la independencia.
Se dice que Núñez de Cáceres pensaba incorporar su “Estado Independiente de Haití Español” a la Gran Colombia que forjaba Simón Bolívar en América del Sur.
También se dice que El Libertador no hizo caso a los planes de Núñez de Cáceres, porque no podía actuar en contra de los intereses de Haití, país del que había recibido un apoyo formidable para la guerra en América del Sur.
Y es que, en ese momento, eran de conocimiento general en nuestra isla y fuera de ella las pretensiones del presidente haitiano, Jean Pierre Boyer, de colocar la parte Este de la isla bajo la bandera haitiana.
LA MANZANA EN MANOS DEL MÁS DÉBIL
En medio de su aparente apuro, Núñez de Cáceres recibió una carta de Boyer, donde le comunicaba formalmente su interés en tomar el control de la antigua colonia española de Santo Domingo.
Boyer también hizo saber que había recibido varias comunicaciones de sectores influyentes de la parte oriental de la isla en las que se le solicitaba incorporar dicha región a la República de Haití.
Al no lograr conquistar suficiente apoyo en los sectores más importantes del incipiente "Estado" que había creado, a Núñez de Cáceres no le quedó otro camino que permitir pacíficamente la entrada de Boyer a la ciudad primada de América.
Sin embargo, este polémico hecho tiene la característica de una maniobra política muy bien trabajada, en la que se pone una manzana en una mano más débil para luego conquistarla más fácilmente.
En efecto, el 9 de febrero de 1822, Boyer tomó posesión de Santo Domingo, iniciándose así el periodo que la historia ha bautizado como “dominación haitiana”. Boyer se apoderó del "país" de Núñez de Cáceres sin tirar ni un solo tiro…
El período de la dominación haitiana se extendió hasta el 27 de febrero de 1844, fecha en que nació la República Dominicana.