Puelleros y Hatonueveros
Cómo el frescor mañanero
Viven como jardineros
Sembrando con sus esmeros
Gratos recuerdos y esmeros
Llenos de su amor sincero.
Las gratitudes y encantos
Que acompañan nuestros cantos
Generaciones de encantos
Con amor fueron sembrando
Por ello eterno es mi canto
Dulce gente de mi campo.
A Puello cómo olvidar
Si siempre fue dulce hogar
Gentes como manantiales
Que dieron vida al pasar
Sin pensar ni imaginar
Que su casa fue un altar.
Cómo luz que no se apaga
La madre Josefa amada
Enemencia incomparada
Zoraida tierna y amada
Jamás será comparada
Hicieron de su enramada
Dulce hogar que hambre quitaba.
Baldes como el cundeamor
Silenciosa entregada
Siempre a la familia amaba
Generosa e ilimitada
Siempre será recordada
Cómo Isabel entregada.
Como el junco bien plantado
Doblado nunca quebrado
Fue la vida de Librado
Y Octaviano apasionado
Del trabajo enamorado
Siempre serás recodado.
Cómo la colina al viento
Amando y siempre contento
Como el maní de mi tiempo
Sin fecha de vencimiento
Te amo desde el nacimiento
Fértil valle de mi tiempo.